1.- Existe un periodo de socialización de un cachorro, estipulado entre las tres y las doces semanas.

En este periodo crítico, lo que tienes es una oportunidad inigualable para socializar correctamente a tu cachorro.

Hazte dos preguntas importantes:

¿Después de este periodo está todo hecho?

Rotundamente NO. Las habilidades sociales las debe practicar de por vida, un estilo de vida ermitaño provocará falta de práctica. Por eso, te invitamos a crear un compañero de vida con el que puedas compartir momentos de tu vida en sociedad.

¿Pasada esa edad podré socializar a mi perro joven o adulto?

Por supuesto, SÍ. Piensa en perros rescatados de auténticos infiernos de entorno que se integran en la sociedad gracias a la implicación de sus familias.

2.- Socializar a tu cachorro coincide con su vacunación


Esta es la primera parte que debemos tener en cuenta.

Ten presente que, si tiene aproximadamente dos meses, aún no estará protegido con todas las vacunas que le corresponden, y no deberás dejarle en el suelo, sobre todo en zonas demasiado concurridas.

Pero como he dicho hace apenas unas líneas, esta edad es clave para la socialización de tu cachorro, así que te toca coger en brazos a tu pequeño (o no tan pequeño), y salir a la calle sin que camine por el suelo.

¡Muy importante! Estas salidas serán cortas, y siempre con comida (si le gusta, puede servir su pienso), y le irás premiando por cada cosa nueva que ocurra; sonidos nuevos, personas que le acaricien, perros ladrando, un autobús, una bicicleta, etc.

3.-Para cada cachorro, hay prioridades muy diferentes.


Por ejemplo, si vives en un barrio del centro de la ciudad, te tocará centrarte en los estímulos que van a estar más presentes en ese entorno: ruido de motos, coches, un autobús, etc. y puedes dejar para más adelante otros estímulos como el ganado.

Sin embargo, si vives en un entorno rodeado de campo y hay ganado a tu alrededor, tendrás que socializar a tu cachorro con ganado.

Lo ideal es que tu cachorro sea capaz de convivir con todo lo que pueda encontrarse a lo largo de su vida, pero puedes priorizar en función de tu entorno.

4.- Socialización con perros


La idea es explicarle a tu cachorro que los perros NO son una fuente de conflictos, de dolor, de miedos, etc.

¿Cómo evitar las primeras experiencias con resultados desagradables para tu cachorro?

Muy fácil, en el periodo crítico de socialización de tu cachorro busca perros seguros que conozcas y que no sean conflictivos.

Las primeras experiencias deben ser buenas. Además, si los primeros contactos con perros adultos son en tus brazos, será más difícil que exista conflicto. Es muy raro que otro perro se lance a por tu cachorro estando en tus brazos.

Evidentemente, tu cachorro va creciendo y cada vez podrá estar más tiempo en la calle, entonces
tendrás que buscar variedad de perros, la clave está en la variedad y no tanto en la cantidad.

Busca al menos cubrir estos «tipos»:

✅Perros grandes.
✅Medianos y pequeños.
✅De diferentes edades, diferentes razas.

⚠️⚠️IMPORTANTE: perros que hagan ruido al respirar.⚠️⚠️

Muy recomendable: otros cachorros. Si tienes la ocasión de darle ratos de juego con otros cachorros es ideal. Los cachorros juegan de una forma diferente.

Para encontrar esta variedad de perros no vayas siempre al mismo parque, donde siempre están los mismos perros. Haz algunos paseos por zonas y parques diferentes al tuyo, coge a tu cachorro, ¡y ponte a caminar!

En situaciones en las que dejes jugar a tu cachorro con otros perros jóvenes o cachorros, evita los perros con un estilo «acosador».

Si ves a tu cachorro agobiado por un tipo de juego, sácalo de esa situación intentando no darle demasiada importancia.

La clave de la socialización, sea con perros, con personas, con nuevos objetos o ruidos es evitar las malas experiencias.

Cada situación debe acabar con un balance positivo, o al menos neutro, no busques meter a tu perro en situaciones desagradables.

5.- Socializar a tu cachorro con personas

Estamos ante un caso similar a la socialización con perros, tienes que buscar variedad. ¿Por qué?

Para tu perro puede ser muy diferente un hombre de una mujer.

Por ejemplo, para socializar a un cachorro miedoso, es importante tener en cuenta que la mayoría de los perros que presentan miedos a personas, lo tienen especialmente a hombres.

Tendrás que buscar un abanico de «tipos»:

✅Ancianos que se mueven más lento.
✅Personas con bastón o muletas.
✅Paraguas, sombreros, gorros, etc.
Y dejo para el final a los niños.

En los primeros contactos, debes buscar situaciones en las que los niños estén tranquilos.

❌No se te ocurra meterte en la puerta de un colegio. ¡Es una mala idea! Vendrán en tropel y puede transformarse en una situación agobiante para tu cachorro.

6.- Socializar NO es inundar


No invadas el espacio de tu cachorro, simplemente trata de ser natural y, a medida que vayas encontrándote con dichos elementos, premia a tu cachorro con calma, caricias y comida.

7.- Socialización con sonidos


La variedad de sonidos es infinita. Por citar algunos ejemplos que debes considerar, voy a listar los siguientes:

Disparos.
Lavavajillas.
Aspirador.
Tormentas.
Cierres de tiendas.
Motos.
Sirenas.
Etc.

En los sonidos de casa, ayudaque tu cachorro se haya criado en un entorno familiar, ya que todos esos sonidos los habrá escuchado desde sus primeros días de vida.

¿Qué puedes hacer si tu cachorro reacciona o tiene miedo a alguno de los elementos que hacen ruido en tu casa?

️️Para socializar a un cachorro miedoso a ciertos ruidos, controla la distancia, antes de encender el «aparato». Aléjate, tira varios trozos de comida al suelo en otra habitación, y mientras está comiendo y alejado del aparato que le da miedo, lo enciendes a la mínima intensidad.

8.- Socialización con el movimiento


Este aspecto es muy importante en razas predispuestas a prestar atención al movimiento como, por ejemplo, las razas de pastoreo y las razas de caza.

Los elementos a tener en cuenta en esta fase de la socialización de cachorros son los coches, motos, bicicletas, corredores, pelotas, patines, carros de la compra, carritos de bebé, etc.

Las pautas principales son muy parecidas a las expuestas en los puntos anteriores; debes seleccionar la distancia a la que acercas a tu cachorro al objeto en movimiento (siempre con correa, por supuesto, para garantizar la seguridad).

Nada más tu cachorro detecte el estímulo en movimiento, ¡tira comida al suelo! De este modo, mientras dentro de su campo visual aparece el objeto en movimiento, tu cachorro busca trocitos de comida en el suelo. Así, positivizarás ese estímulo y evitarás que se focalice.

De alguna forma, busca que vea el objeto en movimiento en un segundo plano atencional, y ocupar su atención en la comida que has tirado al suelo.

Estas son solo algunas formas positivas para ayudar a tu cachorro, existen infinidad de métodos efectivos que se pueden adecuar a las necesidades de cada uno y para ello se requiere de un profesional.